
Voy sentada en el colectivo después de un largo día de calor, la música acompaña algunos pensamientos revueltos y desordenados pero en plena reconstrucción.
Siento el calor del motor en toda mi espalda, así como la suave brisa que juega con mis cabellos.
Observo con detenimiento a dos pasajeras que viajan en el asiento de a dos delante de donde me encuentro.
Una señora robusta va sentada pegada a la ventanilla la lleva abierta de par en par como buscando un respiro, a su lado va una mujer delgada pareciera joven, lleva puestos auriculares el pelo recogido y las piernas abiertas que se sacuden con cada frenada del colectivo.
Permanece un tiempo erguida luego es raptada súbitamente por un sueño abrumador, y el cabeceo hacia su compañera de viaje es como el tintinear de una campana.
Una y otra vez pareciera que la mujer controla la inercia que su cuerpo propone, llega hasta el hombro de la mujer se detiene intenta incorporarse pero nunca logra volver a estar erguida como en un comienzo.
En un principio la mujer observa de reojo el comportamiento de su acompañante casual de manera desconfiada.
Falta poco para bajarme pero la escena me enternece ya que la desconfianza se convierte en entendimiento, el cansancio vence los invisibles límites del espacio, y la joven por fin apoya tiernamente su cabeza sobre el hombro de la mujer, quien pese al calor la observa regalándole una sonrisa cómplice.
Esmeralda
Fotografía: daalle.blogdiario.com
4 comentarios:
Eres mas dulce que el azucar mi querida amiga, poco a poco los sentimientos se relajan , un fuerte y especial abrazo
Este tipo de pequeños actos cotidianos son los que te levantan el día, gracias por compartir.
DE INTERES: Has logrado que me sonroje debo decir, espero no resultar empalagosa. Y tienes mucha razón amiga, el tiempo poco a poco nos permite respirar y reconocer nuevos aires.
Un beso infinito por ser siempre mucho mas que una interlocutora de palabras desparramadas, transformándote en cómplice de textos que interpretas más allá de lo escrito hasta llegarme hasta el alma
Esmeralda
Leandro A: Gracias por recibirlos. Los tomas tal como los percibos, pequeños destellos de vida, en medio de la gran ciudad.
Beso
Esmeralda
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